jueves, 31 de julio de 2008
Represa
Mi vida es un frenesí de circunstancias, creo que vivo más en un mes, que lo que alguien podría vivir en años. Hace menos de uno, entraba a pabellón para ser operada de apendicitis, hace poco volví a salir, entretuve a un público contándoles lo que tenía adentro, me quemé la pierna, lloré sin solución, me volví a recluir, celebré mi mayoría de edad, corté lazos con mi papá y estuve a acciones de demandarlo, me empeloté frente a mi madre (y soy en extremo pudorosa), creí que iba a cambiar, no recibí a mis amigas, le abrí la puerta a la Paloma, salí, me recluí, salí a dar un paseo en bicicleta con la Tamara, no iba ir al preu, terminé yendo en la segunda semana, comencé a divertirme, me quedé sin cejas, me medio-enamoré en varias ocaciones, di la batalla, entre esos conocí a un muchacho y lo terminé quitando con espátula de mi vida a la que se había adosado, onda "no más clavos", me resfrié moquillenta, me crecieron las cejas, fui a yoga, recuperé mi cuerpo y mi vida, amé más a mis amigas y conocí mejor a otras, terminé odiando mi colegio y mis ex-compañeras (a la mayoría), esperé, esperé demasiado y me comencé a morir. Todo en menos de un año. Ahora, "represé" mi ruta de regreso. Ahora me medio-sustento, y también, daño mi propio ecosistema: mi vida, mi cuerpo y mi cabeza.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)


No hay comentarios:
Publicar un comentario