La verdad no tengo ánimo para nada. Estoy "curada de espanto" como le dicen oiga. Te juro que siempre juguetié con la posibilidad, pero ahora me enteré de impacto, que no puedo caer más bajo, porque estoy coexistiendo en el fondo.
Me desacostumbre a la rutina, y por eso tanto no siento la pérdida, porque estuve medioacostumbrada.
Voy a escribir sin parar. Siento sí la pérdida de las cosas que no pude concretar y que tampoco hubiese conquistado. Pero duele más cuando posibilidades ya se anulan. Soy una vieja, pero sin experiencia. Mi vida está siendo tan corta, todos tenemos fecha de jubilación. Y yo estoy pronta a caducar. Algo huele mal. Hay cosas no perecederas que son humanas, no sé, creo que por más que un pensamiento no pueda disociarse del cuerpo, puede seguir despierto. Cómo que continúa la energía. Weón, soy una mierda. No sabía de alguien tan asqueroso, onda síndrome de J la L, pero gratuito y más rancio.
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