
Ya no recuerdo bien, si -de verdad- alguna vez me gustó viajar en metro, o sólo lo pensé. Lo cierto, es que últimamente evito a toda costa viajar sola en él, es completamente tedioso para mí. Me siento incómoda, no me relajo, casi nunca me siento y cuando me siento, y a veces en el suelo, no me puedo sentir más estorbo. La gente que mira, que mira feo. Los patudos y desgraciados que imponen su presencia para que -según lo que ellos piensan- como un deber, le tengas que dar el asiento. Me carga.


No hay comentarios:
Publicar un comentario